1. El investigador Martín y su pistola









Cuando Martín apretó la pistola de su protector solar, factor 20, el spray soltó un montón de gotitas blancas que rociaban su musculoso pecho depilado. Comenzó a extender el producto, sintiendo el calor del sol, escuchando las olas del mar y sintiéndose satisfecho de su cuerpo. Músculos para que se lo comieran las chicas de Ibiza. No estaba dentro de su proyecto de vida terminar dentro del cuerpo de policía, pero terminó la carrera de económicas en plena crisis del 92, no encontraba ningún trabajo aceptable y no le quedó más remedio que prepararse una oposición; y como siempre se le habían dado bien los deportes no tuvo problemas en pasar las pruebas físicas. Daba la talla en muchos sentidos el detective Martín Carmona. Dos cosas importantes consiguió al ser policía, un puesto fijo y ligar mucho más que sin uniforme. Llevaba una vida centrada, normalita, mucho sexo al año y la relación más estable que se le conocía era de seis meses. No es especialmente ambicioso pero dentro de la corrupción del cuerpo de policia, su normalidad le había permitido ir ascendiendo a su pesar. Ibiza era su lugar de escape, se quitaba el disfráz de defensor de la ley, se convertía en veraneante viendo delante de sus narices trapicheos de drogas, armas y sexo, sin el más mínimo pudor. Es más, a veces contemplaba con respeto.




















El verano había llegado después del controvertido invierno. El departamento de investigación de narcotráfico de A Coruña había recibido un gran varapalo este invierno. Su jefe y tres compañeros habían sido detenidos tras un chivatazo. Los cuatro caballeros se quedaban con alguna parte de la droga incautada y la destinaban a traves de Iberia en antiguos carretes de fotos a un contacto de la policía francesa. El gendarme en cuestión fue el sorprendido tras alertar su propia esposa por una venganza de celos a sus superiores. Tirando del hilo secreto terminaron descubriendo las artimañanas de los policías de A Coruña. Martín en ningún momento fue considerado sospechoso. A las horas en las que se reunían sus compañeros con su jefe él siempre estaba en el gimnasio. Coartada perfecta.


Sobre sus perfectos abdominales extendía la crema; miraba a dos rubias con los pechos prietos y sus pezones señalando al firmamento, intercambio de miradas y de chispas. El teléfono móvil sonó haciendo desaparecer sus fantasías y su miembro morcillón.





- Martín, se te han acabado las vacaciones...



- Pero si acabo de llegar. No me cuentes tonterías, Paco.

- Martín, han aparecido cinco hombres asesinados en la playa de Portonovo. El juez cree que es un ajuste de cuentas y que hay pistas suficientes como para llegar a cazar a un pez gordo, muy gordo. Avellano Campos, el colombiano desaparecido del planeta.
- Bueno, seguro que hay motivos que podrás alegar para dejarme aquí por lo menos dos semanitas.
- Juanjo está de baja. El juez ha declarado el caso bajo secreto judicial y quiere que seas tú el responsable de la operación.
- Cago en todo.
- Pasado mañana te quiere en el juzgado. El primer avión que encuentres sales de allí echando leches.






Ya había pasado el control de seguridad del aeropuerto y esperaba su hora de embarque. Aún no daba crédito, se tenía que despedir de la Isla y ni había tomado un rato para relajarse, lucir su cuerpo y llevarse a alguna exótica chica a la cama. Intentaba centrarse en su nueva tarea, en volver a ponerse el uniforme y decidió hacer una última llamada antes de desconectar el móvil.
- Oye Paco, con qué ayudante cuento para trabajar estos días.

- Con Antonia López

8 comentarios:

Yago dijo...

Muy prometedor. Me pone el inspector Martín, y se echa de menos un poco de sexo gaylo pero tampoco vamos a saturar el mercado. Y, al fin y al cabo, El Quijote era hetero.

chiqui dijo...

vaya blog cutre. Cutre, cutre. El Yago ese haciéndote la pelota y aniquilando su sensibilidad.... Yago; la forma de describir a Martín es gay por si no te habías dado cuenta...depiladito y demás... y el título ni te cuento....
Por cierto, si te haces rico con este bolg, invita un día de estos a Victor C, a Ibiza;creo que es lo de menos que puedes hacer

Yago dijo...

Jajajaa, chiqui es más dura en sus críticas que Risto Mejide en Operación Triunfo, jaja. Chiqui, o le hago la pelota o me deja a pan y agua!! Besos

Jose A dijo...

hola.Soy el personaje de tu peor pesadilla

Jose A dijo...

tu blog me está censurando, ya me ha impedido escribir tres comentarios superchulos. Inquisidor de mierda

Jose A dijo...

tu blogs ya me ha cesurado tres comentarios superchulos. Es un inquisidor

Jose A dijo...

tu blogs me ha censurado ya tres comentarios superchulos.No lo entiendo

Jose A dijo...

hola